Una vez al año.. cada 365 días, sin tregua ni compasión, me ataca. Ese recordatorio de que nos ponemos viejos, llega y me abofetéa sin piedad cuando abro los ojos, estiro el brazo para alcanzar los bifocales y confirmo en el recordatorio de mi celular, que efectivamente, llegó mi onomástico. Sorpresivamente, hoy no me levanté […]
Vida
Vivir es un privilegio…pero a veces jode.
